El cuerpo de la fuerza

Fotografía: Julián Zamora Mora


“En un país de ríos,
la sed no es natural.”

Centrípeta

Durante milenios
evitó a los humanos
y los humanos
la evitaron

Su territorio
está alimentando
monocultivos.


No huyó

Buscó
entre charcos
oasis insuficientes
para su estirpe

Entonces
se entregó al río
al flujo

abajo:

el progreso se detiene
y la montaña se reproduce

árboles centenarios
sobre la piedra
que interrumpe
el caudal

en el fondo:
el sedimento es arrancado
en la superficie:
el agua turbia
refleja calma
el río gira.

Deposita sus huevos
en la tierra
los protege desde el agua

Su búsqueda
se transforma
en espera

Ella se transforma
en un tronco
que flota

el río se transforma
en extensión de sus sentidos

Bajo la superficie:
no hay amenazas
por eso
sus ojos flotan
en el aire

Su estrategia
es simple:
paciencia

Todo lo vivo
necesita agua


Centrífuga

El Platanar
el Arenal
y el Tenorio
forman
un triángulo de volcanes
que contienen
las precipitaciones
del Caribe

Bajo sus faldas:
la llanura

los cuerpos de agua
se unen
y los cuerpos de tierra
se separan


Los niños
corren descalzos
con el barro
a los tobillos


entre charcos
ríos y montañas


los veranos
se extienden
como la llanura
que se seca
y se llena de pavimento

-no debían estar ahí-

Algo
drena las pozas
construye muros
y vigila

Los niños
escucharon de una poza
que sobrevive
montaña adentro


las fronteras
son árboles
cañones
bejucos

los niños aceleran


Tierra
árbol
rama

uno se lanza
al meandro

Aire

los otros observan
mientras esperan su salto

Agua

la calma se rompe

ondas
agua/aire

Remolino de dientes

500 kilos de carne
arrastran al niño

al centro del meandro

los corazones
no piensan
bombean


los otros niños aceleran
lejos de la espiral

Inercia

Antorchas iluminan
la curva del río

en la orilla:
20 crías
un niño ahogado
y un animal
-no debía estar ahí-
protege a las crías
y al cuerpo

¿Por qué lo llevó a su nido?
¿Qué quería con el cuerpo?

22 disparos.

Un cadáver
regresa a su madre

El cadáver de la madre
se exhibe por las calles

El pueblo ríe
llora
cae rendido

El sol, indiferente
sale

se lleva
a los niños
a la escuela

y los adultos
a las piñeras

Fotografía: Julián Zamora Mora

Conmutación

Camiones llenos
de frutos
-desaparecen-
queman combustible
al amanecer

Alquimistas transmutan:

caña/azúcar
palma/aceite
montaña/centro de datos

-escriben
los hechizos:

Banano/olvido

-mandan a construir:

chimeneas/Ceibas

El sol
evapora la llanura

El sudor
se mezcla
con la sangre

cuerpo/número

día/labor

el sol desciende
el viento refresca
la tarde

descanso<trabajo


los alquimistas
se llevan el oro

Camiones llenos
de pesticida
-aparecen-
queman combustible
al atardecer

Gravedad

Una vez se lanza
la primera piedra

no se detienen

el caudal
aumenta

y libera
la tensión acumulada
en los cuerpos

Sacrificio

homicidio
asesinato
guerra
matanza

Purga.

Los cuerpos caen
en el abismo

no pueden aferrarse
a las palabras

Se retuercen
en la cinética del aire

Utilizan
a otros cuerpos
para aliviar
el impacto

presión
venas reventando
aplastamiento

huesos rotos
órganos
gritos


Cuerpos se levantan
desmoronados
sobre los cuerpos irreparables

Ojos/lágrimas
el perdón
no contiene
el caudal

llanto y sangre
inundación

cuerpos
suspendidos en el líquido
se ahogan y retuercen
en la inercia

toman a otros cuerpos
para salir a flote
los hunden

nadan a la orilla
salen a la tierra

cuerpos náufragos
se levantan
sobre los ahogados

y se lanzan piedras

Dispersión

Tomo una piedra
la observo

tamaño
forma


La lanzo al agua
rebota dos ondas
vibran en la superficie

Toco otra piedra
textura
color
la devuelvo

muelo una piedra
escribo con su pigmento
en otra piedra
el nombre del niño

El meandro lo borra

Piedras
con millones de años
incrustadas con cuarzo
y átomos de oro

Sangre cuajada de volcán

nido y bala

Me gusta pensar
que al observarlas:

Existen


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